Sin tregua ni olvido

Por eso verla allí lo desconcertó, le movió el piso, y tuvieron que pasar varios minutos para que recobrara la calma. Seguramente era la primera vez que tenía que vérselas con alguno de los tantos huérfanos que en su oficio de sicario a sueldo había dejado por ahí...

¿Otro engaño para las víctimas?

De allí la importancia de examinar el contenido del decreto 1290 de 2008 del Gobierno Nacional para reparar a las víctimas de crímenes de lesa humanidad y demostrar que el objetivo gubernamental es, -como se recuerda en aquel pasaje bíblico-, comprar a las víctimas...