Temor y represión en la Universidad del Magdalena. Amenazada Sara Hernández estudiante de antropología e investigadora de la Fundación Misión Aurora

La Fundación Misión Aurora denuncia la persecución que nuevamente se ejerce contra estudiantes y comunidad Universitaria de la Universidad del Magdalena, Denunciamos el hostigamiento sufrido por la estudiante de antropología e investigadora Sara Hernández, miembro de la Fundación Misión Aurora, ocurrido en su casa en el Corregimiento de Bonda – Santa Marta (Dep. Magdalena).

 

 

HECHOS

Luego de la media noche del domingo 21 de Marzo Sara Hernández estudiante de Antropología de la Universidad del Magdalena, quien hace parte de la Fundación Misión Aurora, además de ser representante estudiantil en el Consejo académico de la Facultad de Humanidades y miembro del Grupo de Investigación en Relaciones Interétnicas, Interculturalidad y Comunicación (GIRIIC) se encontraba en su casa, en el Corregimiento de Bonda, charlando con otros tres estudiantes compañeros del grupo de investigación cuando un hombre se presentó a su casa, sin identificarse, golpeó la puerta exigiendo se le abriera, decía que debía entregarle un “encargo” que le mandaron y preguntarle a “quién le tenía ella que rendir cuentas”, ante la negativa reiterada de no abrir la puerta ni recibir a esa hora encargo alguno, el sujeto finalmente se marchó asegurando que volvería.

En tanto esto sucedía, Sara Hernández y los estudiantes que la acompañaban, pidieron ayuda a la policía, marcando reiteradamente al 112, sin embargo, fueron pocas las llamadas que contestaron, y en ellas sólo se desentendían de lo que estaba ocurriendo, alegando no tener un medio para comunicarse con la Estación de Policía de Bonda, ni con ningún otro teléfono, con lo cual se evidencia la falta de garantías por parte de estas autoridades para atender y evitar este tipo de hechos, además de la omisión a su deber de proteger a la comunidad.

Dos semanas antes de estos hechos, dos individuos que se movilizaban en moto, llegaron a la casa y abordaron con actitud amenazante al padre de Sara preguntando si era allá que vivía la “antropóloga”.

Los estudiantes Sara Hernández y Alexander Rodríguez, también investigador de la Universidad del Magdalena, presente en la casa de Sara el día de la amenaza en cuestión, a quien se le relacionan y suman otras circunstancias de intolerancia, amedrentamiento y amenazas en su barrio ocurridos con anterioridad a los hechos del 21 de marzo, se vieron en la obligación de desplazarse forzadamente de la ciudad, abandonando sus estudios y compromisos así como su proyecto de vida.

ANTECEDENTES

1. Hace varios años en la ciudad de Santa Marta, fue restringido el goce de la libertad de asociación, expresión y opinión, especialmente al interior de la única Universidad pública existente en el Departamento, por parte de la acción criminal de las AUC que se apoderaron y controlaron a sangre y fuego este territorio.

2. En la Universidad del Magdalena, se vivió durante los últimos 10 años un clima de persecución y terror determinado por la circulación de listas de estudiantes, docentes y trabajadores acusándoles de ser contrarios al desarrollo de la Universidad o señalándolos como afines a grupos subversivos, así como las amenazas, el asesinato y desaparición forzada de varios estudiantes, docentes y directivos, algunos de ellos con vinculación política de izquierda y/o caracterizados por sus posiciones y opiniones críticas.

3. En el último año, es frecuente ver personas uniformadas y de civil que se han dedicado a observar, vigilar, hacer seguimientos internos y fuera de la Universidad, fotografiar, acompañar a algunos estudiantes hasta sus clases y tomar nota de las opiniones donde pueda percibirse su pensamiento político o crítico, tomar registro de las diferentes actividades universitarias y académicas de los estudiantes, grupos académicos y organizaciones estudiantiles de opinión y defensa de los derechos de los estudiantes dentro y fuera del Campus Universitario. Lo cual hace presumir un retorno a las prácticas de señalamiento y persecución al interior de las Universidades.

4. A esto se suma, que, en el Corregimiento de Bonda, se ha identificado la presencia de grupos armados post desmovilización que continúan ejerciendo control territorial y social en este corregimiento a pesar de la fuerte presencia policial y militar que desde hace algunos meses realiza frecuentes retenes, vigilancia especial y recorridos nocturnos por las calles.

La Fundación Misión Aurora manifiesta públicamente su rechazo a que nuevamente se instaure en la Universidad del Magdalena, en los barrios populares y sectores rurales de Santa Marta expresiones de intolerancia social que atenta contra las libertades de opinión, expresión y asociación, vulneran la autonomía universitaria necesaria para el debate libre de las ideas y la construcción de conocimiento, y viola los derechos a la educación con calidad y al libre desarrollo de la personalidad.

Cuestionamos la actitud de la policía nacional que incumple sus obligaciones de garantía y protección de los derechos de los ciudadanos y despliega conductas omisivas que facilitan la comisión de los crímenes y la impunidad.

Alertamos a la Comunidad Samaria y Magdalenense e instamos a la Comunidad Universitaria a mantenerse firmes en no permitir que nuevamente se instaure el terror en nuestra tierra llamada por vocación a la tranquilidad, la libertad y la alegría.

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