La obsesión de Uribe frente a la palma del Curbaradó y Jiguamandó

La obsesión de Uribe frente a la palma del Curbaradó y Jiguamandó

Desde 1996 el Estado colombiano conoce denuncias de las comunidades del Curbaradó y Jiguamiandó y de organizaciones de Derechos humanos en las que se le manifiesta que fueron víctimas de desplazamiento forzado mediante asesinatos, desapariciones y torturas y las tierras ocupadas en la siembra de palma aceitera por empresas implicadas con grupos paramilitares que están perfectamente identificadas.

 

 

El presidente Álvaro Uribe renombra estos territorios colectivos con la genérica denominación “Urabá” ó “Sur de Urabá”. La forma de nombrar por si es excluyente y hace alusión a esa visión “paisa”, que pretende negar la existencia del Chocó, del bajo Atrato o en que ella está incluida en Antioquia. Es la superposición territorial verbalizada de la colonización. Negar la existencia de un territorio, el bajo Atrato o suponer su existencia al hablar de lo que lo limita el “Sur de Urabá”.

Pera tal verbalización cumple otro papel ocultar la comisión de crímenes de lesa humanidad, obviar la criminalidad estatal en los territorios colectivos, que es conocida nacional e internacionalmente y asegurar así las inversiones, la “confianza inversionista” de la que habla Uribe.

El caso ilustra de buena manera la aplicación concreta de la política de un gobierno, que sin mirar los medios para lograr sus fines usa del discurso, como de la violencia y de la impunidad, para ocultar o para justificar la inversión empresarial o con el lenguaje de lo “verde” o del empleo, encubre la criminalidad para el agronegocio y los agrocombustibles.

En el 2004, Uribe, por ejemplo, motivó la siembra de palma en la región del bajo Atrato, a pesar que una comisión dirigida por en Incoder, constató que el 93% de la palma estaba sembrada ilegalmente en territorios colectivos de los afrodescendieners del Curbaradó, y el consentimiento de estos que fueron desarraigados en 1996, en 1997, en 1999 y en una operación de tierra arrasada en el 2000.

En el “Consultorio Empresarial” convocado por la Cámara de Comercio de Medellín pidió informe por sobre de los avance de los cultivos en la zona:

“El informe nuestro es que en el sur de Urabá están sembrando cinco mil hectáreas de palma aceitera. ¿Cuántas van ya? Van a ajustar 10 mil en dos años. ¿Cuántas han sembrado ya? 3.500. En regiones como Urabá, el bajo Cuaca, el Magdalena Medio, esto es de gran importancia. El año pasado se sembraron 22 mil en el país. Este año aspiramos que se siembren 30 mil y el 20 de julio vamos a ingresar una nueva exención tributaria al Congreso para que quede exento el biodiesel, que se puede producir a partir del aceite de palma , a fin de darle vía libre a que el país no tenga demoras en sembrar 600, 700 mil hectáreas de palma africana. El Gobierno encontró 170 mil”. [1]

En la inauguración, en octubre de ese año, de una hidroeléctrica en Frontino Antioquia, motivó a los empresarios del banano a continuar con la expansión de la palma, sin nombrar al bajo Atrato, pero refiriéndose a él, pues no existe otro lugar en el nor occidente de Colombia en donde se desarrolle tal agroindustria. Uribe expresó “Por ejemplo, el sector privado, necesita en Urabá, para los cultivos de banano y para otros cultivos que empiezan a ser muy prósperos en la región como Palma africana, generalizar el riego por goteo. El Gobierno Nacional le va a prestar al sector privado bananero un dinero importante para su sistema de riego. Ese puede ser un gran socio”. [2]

Y ese mismo mes, a pesar del conocimiento del recrudecimiento de la estrategia paramilitar en el Jiguamiandó y del control absoluto de tipo paramilitar en Curbaradó manifestó claramente, a empresarios de Medellín, que Urabá se empezaba a beneficiar con la política de promoción de palma aceitera de su gobierno.

Simultáneamente, se realizaba una segunda comisión de verificación dirigida por el Incoder, que constataría la información ya recogida sobre la apropiación de esos territorios por parte de empresarios para el desarrollo del agronegocio, del uso de mecanismo fraudulentos y de la violencia ejercida con estos propósitos. En ese momento, ya el Washington Post se refirió al tema en un extenso artículo y gracias a la resistencia de la gente que iba regresando en las constituidas Zonas Humanitarias y Zonas de Biodiversidad, y conocida la situación por la Corte Interamericana de Derechos Humanos y una peregrinación internacional, se iba desenredando la tramoya palmera.

A pesar de tanta evidencia, el primer mandatario manifestó:

“Urabá se empieza a beneficiar de nuestra política de la promoción de la palma africana, que tiene un gran futuro para producir combustibles biológicos”. [3]

Un discurso verde, ambiental ocultaba la criminalidad.

En Mayo de 2006, el presidente de la República anunciaba con entusiasmo a los empresarios de Antioquia que la palma del “Sur de Urabá” ya estaba a punto de cosecha para la extracción de aceite y le propuso su uso en el Atrato. Para esta fecha, ya se conocía el informe del Incoder que reconocía la siembra de palma en territorios colectivos (15 de marzo de 2005); la Directiva 008 del Procurador General de la Nación que pedía al gobierno resolver la problemática de tierras en el Curbaradó (21 de abril de 2005); la resolución 039 de la Defensoría del Pueblo que solicitaba que se detuvieran todas las actividades relacionadas con el agronegocio en el Curbaradó y Jiguamiandó (junio de 2005). No obstante el presidente instó a los empresarios:

“Yo le voy a hacer una sugerencia para que la discutan en este simposio. El sur de Urabá está próximo a iniciar la producción de aceite de palma. Yo creo que ese podría ser el combustible para utilizarlo no en mezcla sino en un ciento por ciento en plantas de los municipios ribereños del Atrato”. [4]

En adelante y hasta el 2007 el presidente Álvaro Uribe continuó asumiendo la problemática la situación de los cultivos de palma con el monocultivo con el genérico “sur de Urabá”.

En coherencia con su discurso estratégico, engaño, plantea que tienen la disposición de impulsar una solución a la problemática generada por “paramilitares y guerrillas”, es decir, volviendo a la tesis de dos demonios, ocultando así la responsabilidad en la construcción del paramilitarismos y en el despojo violento para la siembra de palma y sin hacer alusión a que los palmeros de la zona son beneficiarios de créditos e incentivos de Finagro y que cuentan con la protección permanente de paramilitares y militares de la Brigada 17 del ejército, y ahora de la brigada 15.

En septiembre de 2006 en un consejo de seguridad en Carepa, Antioquia, en presencia de varios ministros de su despacho, empresarios y autoridades locales Uribe Vélez manifestó, como lo reseñó el Ministerio de Defensa:

“Finalmente, en lo referente al tema de cultivos de palma africana que hay en el sur de la región, el Jefe de Estado expresó que allí se necesita una clarificación de títulos, la cual se espera adelantar en las próximas semanas, para después concretar un acuerdo ‘de muy buena fe entre empresarios y las comunidades afrodescendientes, para llegar a una exploración racional de la palma africana en esa zona, que le ayude a todo el mundo a generar ingresos, aplicar tecnología, a generar empleo, eso necesita un gran proceso de concertación y los vamos a impulsar ´”. [5]

Independientemente de la voluntad de las comunidades afectadas por el agronegocio, el presidente persiste en mantener la palma aceitera. Se anuncia la concertación pero la permanencia de la palma aceitera, no está en discusión. En esa dirección se pronuncia en la Casa de Nariño, un año después, en la conmemoración del día de la afrocolombianidad:

“Encontramos un problema grave con tierras de consejos comunitarios negros al sur de Urabá, lo estamos superando, allí hubo de todo, presiones de la Farc, robos de la Farc, presiones de los paramilitares, robo de los paramilitares. Estamos devolviendo toda esa tierra a sus dueños, los consejos comunitarios negros y estamos impulsando unas alianzas estratégicas entre ellos e inversionistas para poder continuar el desarrollo de palma africana pero, sin el despojo al consejo comunitario” [6]

Las Alianzas Estratégicas, ya implementadas ilegalmente por los empresarios de la palma de esta zona del país desde el 2001 con constitución de asociaciones campesinas, falsificación de documentos públicos, para intentar legalizar la ocupación violenta de esas tierras, es dejada de lado por Uribe.

En diciembre de 2007, hablando, nuevamente a los empresarios en Medellín, les llamó fuertemente la atención por no aprovechar las ventajas de la política de zonas francas para la exención de impuestos e instó a hacer uso de este incentivo para la palma aceitera, obviando la conocida problemática:

“Sobre el tema de los biocombustibles, Uribe dijo que la idea es expandir la zona productora de palma africana en el sur de Urabá, ante la gran posibilidad que tiene la región para el desarrollo de proyectos de biodiesel” [7]

Nos encontramos entonces, en este caso, con la implementación de una política pública en materia de palma aceitera y biodiesel, impulsada directamente por el presidente de la República, que a pesar de la existencia de informes de una entidad del propio gobierno y de dos del Ministerio público, en la que se establece la ocupación violenta e ilegal de territorios colectivos por parte de empresarios de la palma.

Para Uribe condiciones como las de la tenencia ilegal y violenta de las tierras, las violaciones sistemáticas de derechos humanos, no son parte de su política, ni siquiera al reciente acatamiento del auto de la Corte Constitucional que impidió la restitución de la propiedad a las comunidades negras, porque esta se iba a realizan en medio de una polémica legitimación y legalización de los intereses empresariales con un consejo comunitario realizado a la medida de los victimarios.

Comisión Intereclesial de Justicia y Paz
Notas

[1] Palabras del presidente Uribe Durante el Consultorio Empresarial, Cámara de Comercio de Medellín 30 de Abril de 2004. www.presidencia.gov.co/prens... – 60k –

[2] Frontino Antioquia, octubre 26 de 2004

[3] Encuentro ‘Colombia, democracia y paz’ Octubre 26 de 2004 (Medellín – Antioquia)

[4] II Simposio internacional de energía y frontera en el sector rural Julio 24 de 2006 (Medellín – Antioquia)

[5] http://www.mindefensa.gov.co/index…. obtenida el 9 Jul 2008 18:28:30 GMT

[6] http://www.presidencia.gov.co/prens... obtenida el 22 Jun 2008 08:39:32 GMT

[7] “Presidente Uribe pide a bananeros de Urabá aprovechar esquema de zonas francas” http://web.presidencia.gov.co/sp/20...

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