En ese instante, con su hija en brazos es herida por un proyectil de los que disparó miembros del Ejército Nacional quienes estaban cumpliendo la irregular orden dada por un mayor, de asesinar unas vacas para un asado en horas de la tarde.

Sin importar que cerca hubiese una casa, que los animales de los campesinos se respetan, que los miembros del Ejército Nacional están ahí para protegernos, dispararon indiscriminadamente asesinando a la joven madre campesina María Zenaida Leguizamón.

María Zenaida tenía apenas 28 años de edad y dos pequeñas hijas a quien cuidar, una de 2 añitos y la otra de 12, hoy su crimen sigue en la impunidad y sus hijas y esposo 10 años sufriendo la ausencia de su madre y el dolor de perderlo todo por culpa de aquellos que tenían el deber de protegerlos.

El coronel Jairo Bocanegra, comandante de la Brigada de Selva número 28, reconoció que una compañía bajo su fue responsable de este asesinato «hay una investigación de control interno disciplinario y de la Fiscalía General de la Nación, aseguró entonces”. Sin embargo hoy su esposo y sus hijas siguen esperando la verdad y la justicia.

Así registró el hecho Noticias UNO

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