Como parte de la campaña de los Días de Oración y Acción para Colombia, los líderes de una amplia gama de comunidades religiosas y organizaciones basadas en la fe le exigen a la administración asegurar que la asistencia estadunidense priorice “el retorno seguro y sostenible de las tierras para personas desplazadas internamente y refugiados, así como la promoción de oportunidades para quienes no desean retornar de modo que puedan reconstruir sus vidas y medios de subsistencia. Urgimos a los Estados Unidos a promover y proporcionar financiamiento para programas de protección más efectivos orientados a comunidades en procesos de retorno, así como a defensores de los derechos humanos, sindicalistas, comunidades afrocolombianas e indígenas, otros líderes y comunidades en situación de riesgo, y grupos políticos que podrían sumarse al proceso electoral tras la suscripción del acuerdo de paz.”

Además, la carta le solicita a los Estados Unidos a reevaluar su estrategia antinarcóticos y apoyar programas de desarrollo alternativo elaborados con la participación directa de las comunidades rurales y campesinas, en lugar de destruir sus cultivos y dañar su salud a través del uso de programas de erradicación forzada mediante la aspersión aérea.

Finalmente, los líderes hacen un llamado para que el gobierno estadounidense inste a sus homólogos colombianos para desmantelar los grupos sucesores de los paramilitares e investigar adecuadamente y enjuiciar a miembros de las fuerzas de seguridad colombianas creíblemente alegados de haber cometido graves violaciones de los derechos humanos. “La paz sólo puede echar raíces cuando se aborden las diversas fuentes de la violencia.”

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