Viernes 13 de agosto 2021

Cauca, Popayán “La vida lo vale todo”

Llamado urgente en defensa de la Vida y la Paz

 

 Organizaciones sociales, comunitarias, sindicales, étnicas, de mujeres y de personas en proceso de reincorporación, TODOS y TODAS comprometidos/as con la construcción de la paz y garantías para la misma, expresamos nuestra preocupación por la situación de seguridad que enfrentamos en nuestros territorios, evidenciada en el asesinato, desplazamiento, persecución y estigmatización de firmantes de la paz, lideres y lideresas sociales.

La vida está puesta en trance, en esas circunstancias los proyectos productivos, las garantías económicas y el desarrollo social no encuentran sentido. Nuestra región acumula las cifras más alarmantes en el país en cuanto a muertes, desplazamientos y amenazas a personas en proceso de reincorporación y liderazgos sociales.

Las medidas de seguridad implementadas por el gobierno colombiano no surten ningún efecto real, las formas asociativas y organizaciones de la región tienen la voluntad de ayudar a reconstruir el tejido social azotado por la guerra que duró más de 50 años, causando estragos en la familia, la comunidad y en la esperanza de una forma de vida más equitativa. Hoy cada una de estas propuestas organizativas están siendo perseguidas de la forma más implacable.

Especial situación de violencia se vive en el municipio de Argelia, en el departamento del Cauca, ante la postura impávida de la institucionalidad, encabezada por las fuerzas militares que en ocasiones parecen no tener capacidad de control de la región, es más, se observan acciones de connivencia con los grupos que actúan en contra de las comunidades, de los lideres sociales, aunque con más insistencia, contra los firmantes de la paz en proceso de reincorporación.

Esta circunstancia se extiende por todo el territorio en donde existen las formas asociativas de reincorporados y organizaciones sociales comprometidas con la paz. Ejemplos claros como la cooperativa Cecoespe, sus integrantes fueron desplazados casi en su totalidad del territorio de Buenos Aires en el Cauca y 3 de sus integrantes fueron asesinados solo en los últimos 20 días, también ocurre en el Valle del Cauca, donde las cooperativas de Tuluá y

Dagua han sido obligadas a desplazarse producto de los asesinatos y amenazas. No se salva Cali, capital de este departamento que bajo un montaje judicial tiene a tres de sus directivos detenidos, y uno de los espacios víctima de un asalto armado. Así mismo ocurre en Nariño, las amenazas y asesinatos no paran contra cooperativas, ensañados principalmente, en regiones como el Pacifico, igual suerte corren los liderazgos sociales que se encuentran empeñados en construir un país diferente, donde existan garantías para vivir en paz.

Todo este escenario de terror solo busca paralizar las diferentes apuestas comunitarias y asociativas, persigue desarticular el tejido social e inmovilizar a las comunidades y sus iniciativas territoriales que son fruto de la autonomía y propuestas de desarrollo económico y productivo alternativo. La agenda de los enfoques étnicos, de genero y victimas, quedan en un segundo plano ante la falta del compromiso estatal de garantizar la vida de los ciudadanos, no hay garantías para la vida y el ejercicio social.

Por todo esto, hacemos un llamado a los países garantes del acuerdo de Paz firmado en la Habana, a la comunidad internacional e instituciones a exigirle al gobierno colombiano el cumplimiento de los compromisos firmados en el marco de este proceso de paz. Así mismo, llamamos al pueblo colombiano, a las organizaciones sociales, a la comunidad en general, a encontrarnos en torno a espacios que nos permitan generar acciones en defensa de la vida.

Esta estela de muertes, masacres, amenazas y persecuciones no puede ser el futuro de Colombia, debemos salir a rescatar el respeto de todos nuestros derechos, en especial, el primordial derecho la vida, al respeto del otro. Nos están asesinado y el Estado no da muestra de voluntad política para acabar con el derramamiento de sangre. Por lo tanto, reclámanos el derecho a buscar protección, a buscar un Refugio Humanitario para conservar la vida.

Por esto, proponemos encontrarnos y juntarnos en este Refugio Humanitario en la ciudad de Popayán, en el departamento del Cauca a través del cual reafirmamos al país y al mundo nuestro compromiso con la vida y con la paz; y la necesidad de garantías urgentes para poder implementar los logros comunitarios y el acuerdo de paz.

La agenda propuesta es la siguiente:

Viernes 20 de agosto: Inicio del Refugio Humanitario, con visita de delegación internacional, compuesta por embajadas y cooperantes de la paz en Colombia.

Sábado 21, Domingo 22 y Lunes 23 de Agosto: Diversas actividades de relacionamiento con congresistas, representantes de entidades internacionales, nacionales y departamentales, además de agendas culturales y de visibilizacion de la necesidad de garantías a la vida. Construcción de propuesta de municipio piloto de garantías para la vida y la paz.

Martes 24 de Agosto: Organización y movilización pacífica y cultural hacia audiencia de la JEP en el Cauca, para solicitar esta jurisdicción especial para la paz, nos garantice condiciones para seguir en el proceso.