Con rabia e indignación recibimos la noticia de que la persecución judicial a defensores-as de derechos humanos en Colombia se recrudece mientras se habla de paz.

La detención del presidente de la Fundación por la Defensa de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario del Oriente y Centro de Colombia “DHOC”, ESMER MONTILLA, es parte de la persecución de las élites dominantes para atemorizar a los distintos sectores sociales, populares y defensores de los Derechos Humanos que día a día exigen garantías para la construcción de un país más democrático.

Durante los últimos días se han presentado una serie de detenciones sin fundamento que ponen evidencian el uso perverso de la justicia colombiana para perseguir opositores y estigmatizar el legitimo ejercicio de la defensa de los pueblos.

La recién creada fundación DHOC, nace de la necesidad popular y campesina de defenderse ante las graves agresiones e infracciones al DIH cometidas por miembros del ejército colombiano en zonas de conflicto armado, donde no respetan el principio de distinción ni los protocolos de la guerra desde hace más de 50 años.

Rechazamos la política sistemática de criminalización de los movimientos sociales y populares que se viene adelantando en el país, vinculando a defensores de Derechos Humanos con organizaciones insurgentes. Esta nueva ofensiva del establecimiento, que no dudamos en llamar “falsos positivos judiciales”, es una muestra del doble discurso de paz manejado por Juan Manuel Santos, quien haciendo concesiones al militarismo y a la extrema derecha, y al tiempo pretende anular las luchas sociales encarcelando las voces disidentes.

“Nos Tienen miedo porque no tenemos miedo”
#LibertadSonInocentes #NoMasFalsosPositivosJudiciales

Colectivo de Colombianos-as Refugiados-as en Asturias “Luciano Romero Molina”.

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