El 26 de junio del 2021 se conmemora el Día Internacional de Apoyo a las Víctimas de la Tortura y otros tratos crueles inhumanos y degradantes. En este día es imprescindible visibilizar la sistematicidad con la que vienen ocurriendo la tortura y los malos tratos contra las y los manifestantes y personas defensoras de derechos humanos en el marco de la movilización social del Paro Nacional que inició el 28 de abril y ya completa 58 días.

La Coalición Colombiana Contra la Tortura[1] ha conocido información sobre diversas formas de tortura, tratos crueles, inhumanos y degradantes que la Policía ha venido cometiendo, tanto durante el ejercicio del derecho a la protesta como en el marco de la detención de personas manifestantes.

En el boletín n° 19 de la Campaña Defender la Libertad: Asunto de Todas se informó que hasta el 22 de junio existen 1.677 personas que han sido víctimas de lesiones personales. Estas personas han sufrido diferentes tipos de heridas físicas y agresiones psicológicas por parte de la Fuerza Pública, así como por parte de civiles armados no identificados. Se registran 80 casos de personas con lesiones oculares, los cuales, dadas las afectaciones directas  a los rostros y el propósito del Estado al disparar deliberadamente a las caras de las personas, constituyen hechos de tortura. Asimismo se registran 114 casos de personas heridas por armas de fuego[2].

Los insultos a las personas detenidas, y otras prácticas reiteradas realizadas por la Policía tras la captura de las personas que protestan, favorecen la comisión de otros actos de tortura y malos tratos. Estas violaciones a los derechos humanos no son registradas ni denunciadas por el Ministerio Público, lo que contribuye a su normalización y a la impunidad de sus autores. A manera de ejemplo, el Portal Verdad Abierta reseña:

“Uno de los patrones denunciados por los abogados defensores de derechos humanos es la incomunicación a la que someten a los detenidos, que se agrava con el robo de sus celulares por parte de los agentes de Policía. Los relatos, en ese sentido, coinciden en varios puntos: son subidos a camiones; les hacen largos recorridos y por varias horas; luego los bajan en estaciones de Policía, donde inician procesos de tortura; se les niega cualquier contacto con sus familias; las autoridades policiales niegan que los tienen retenidos; y no se llevan registros de esas capturas en ningún documento oficial”[3].

Adicionalmente, en el caso de las mujeres que son detenidas, es frecuente que se les someta a desnudamiento forzado, utilización de choques eléctricos, golpes contundentes en estado de indefensión, violencia sexual,  amenazas y ofensas con lenguaje obsceno, que afectan su dignidad. Estas prácticas también constituyen tortura o tratos crueles, inhumanos o degradantes, además de violencia de género.

El 26 de junio es una fecha emblemática que permite sentar una voz de rechazo ante las diferentes agresiones que constituyen tortura en contra de manifestantes y personas defensoras de derechos humanos. Pero sobre todo es la oportunidad para mostrar solidaridad con todas las víctimas de tortura en Colombia. Es urgente que se propicien las condiciones idóneas para documentar estos casos, con apoyo internacional y especializado; es urgente que se respalden las denuncias que vienen haciendo algunos familiares de víctimas y organizaciones de derechos humanos; es urgente que se brinden garantías de seguridad a las víctimas para que puedan denunciar las torturas que han sufrido, sin temor a represalias o extorsiones; y es urgente que todo presunto acto de tortura o malos tratos sea registrado por las instituciones competentes, e investigado con prontitud y de oficio, dada la numerosa evidencia y el temor a denunciar que sienten las víctimas.

Manifestamos nuestra solidaridad con quienes han sufrido estos abominables vejámenes por ejercer su derecho a protestar. La Coalición Colombiana contra la Tortura (CCCT) seguirá trabajando por su dignidad, memoria, justicia y la no repetición de estos hechos.

Les invitamos a acompañarnos, desde el día de hoy y hasta el próximo 30 de junio, a través de sus redes sociales, con el hashtag #EnColombiaLaTorturaSíExiste para que hagamos visible este flagelo. Para más información, consulten nuestras redes sociales:

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[1] La Coalición Colombiana Contra la Tortura (CCCT) está integrada por la Asociación de Familiares de Detenidos-Desaparecidos –ASFADDES-, el Centro de Atención Psicosocial –CAPS-, el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo –CCAJAR-, la Comisión Colombiana de Juristas –CCJ-, la Corporación Vínculos, la Corporación REINICIAR, la Fundación Comité de Solidaridad con Presos Políticos –FCSPP- y la Organización Mundial Contra la Tortura –OMCT-.

[2] Ver: https://defenderlalibertad.com/boletin-informativo-19-paronacional/

[3] Tomado de: https://verdadabierta.com/desaparicion-transitoria-y-torturas-acciones-de-la-policia-contra-manifestantes/