Por iniciativa de la Unión Sindical Obrera (USO), el pasado 23 de julio se llevó a cabo el lanzamiento de la 2ª Asamblea Nacional por la Paz (ANPP), la cual se realizará entre el 19 y 20 de noviembre del presente año en Bogotá, y cuyo objetivo será explorar y aportar propuestas para la construcción de la paz desde la sociedad civil de las regiones, y desde el sector minero–energético en particular.

Esta iniciativa por la paz es fruto de un acuerdo pactado en la convención colectiva USO-Ecopetrol a mediados del año pasado. En principio Ecopetrol había aceptado participar como convocante, pero luego tomó la determinación de actuar solo como auspiciante y aportante de los recursos para financiar el evento.

Luego a la iniciativa de la USO se sumaron como convocantes el Ministerio del Trabajo, en representación del Gobierno, y la Universidad Nacional, institución que desde la academia ha estado comprometida en el proceso de paz, conoce la parte metodológica y ha participado en algunas instancias, como en el tema de víctimas.

Según la USO, esta 2ª ANPP hay que entenderla como un escenario amplio, participativo, plural e incluyente, que se ocupará de analizar las condiciones para la implementación de la paz en los territorios del país, y en ese sentido deliberará sobre tres ejes temáticos relacionados con asuntos cruciales para la construcción de una paz integral y duradera: la política minero energética, bajo el entendido de que el petróleo siempre ha estado inmerso en el conflicto armado de nuestro país; el desarrollo territorial para la paz; y la pedagogía para la paz y post-acuerdos.

En ese orden de ideas, la 2ª ANPP, en la que se espera participen unos 1.200 líderes sociales de buena parte de la geografía nacional, recogerá diversas conclusiones y propuestas que pasarán después a la mesa de La Habana.

“Las conclusiones no necesariamente tienen que ser de consensos, también puede haber disensos, porque es lo que la sociedad civil y las regiones piensan sobre el proceso de paz, que esperamos sean tenidas en cuenta en La Habana y también sirvan para construir políticas públicas”, señaló César Loza, secretario de Derechos Humanos de la USO, y uno de los responsables del evento, quien manifestó su esperanza de que este mismo proceso se haga con el ELN, “para que la paz sea completa”.

“Es una apuesta política de la USO. La idea es vincular a las regiones donde hay focos de explotación minero energética para, desde allí, contribuir a la búsqueda de paz en Colombia. Consideramos que la paz va más allá de un acuerdo que puedan hacer el gobierno y la insurgencia”, agregó el directivo de la USO.

10 asambleas regionales previas

Metodológicamente, la 2ª ANPP estará precedida por 50 asambleas subregionales y 10 asambleas regionales, y en cada una de éstas se espera participen unas 400 personas. “La idea es de estos eventos regionales es llegar a la gran asamblea de noviembre con insumos y decisiones previas”, precisó Loza.

“Por eso llamamos a las organizaciones sociales, a los sindicales y comunidades para que nos acompañen en este proceso, que no es solo de la USO, es de todos: funcionaros del gobierno, sindicatos, maestros, la academia y demás, porque la paz en Colombia se tiene que construir entre todos y desde las regiones. Nos atrevemos a decirle al país que hay que poner la riqueza minero-energética en clave de paz”, agregó Loza.

Por su parte Antonio Madarriaga, director de Viva la Ciudadanía, corporación que, como otras organizaciones sociales presta su apoyo y buenos oficios para el éxito de la iniciativa, señaló: “Esta 2º asamblea por la paz tiene muy buen recibo porque se articula con los distintos esfuerzos y movimientos que están en la lógica de volcar la sociedad hacia la paz. Es una conversación de cara al país y con distintos sectores de la sociedad, y en la que se espera que también participen los empresarios, en particular los del sector minero-energético, y de otros diversos sectores de la vida social y política de la nación”.

Entre las organizaciones que apoyan la 2ª ANPP están el Instituto Pensar de la Universidad Javeriana, que brindará asesoría metodológica, la Corporación Aury Sará Marrugo, la Corporación Viva la Ciudadanía, el Congreso de los Pueblos, Clamor Social por la Paz, el Frente Amplio por la Paz, la Cumbre Agraria Étnica y Popular, diversas organizaciones de derechos humanos, la Central Unitaria de Trabajadores y otras organizaciones sindicales.

La 1ª asamblea fue hace 19 años

La 2ª ANPP corresponde a una larga tradición de lucha por la paz de la USO, sindicato que a lo largo de la historia siempre han tenido un rol protagónico en las políticas que han orientado la explotación de los recursos naturales y energéticos del país, pues no hay que olvidar que la USO, con su visión nacionalista en la explotación petrolera, fue la que llevó al gobierno a crear a Ecopetrol en 1948, una vez terminó la Concesión de Mares.

También ha tenido papel protagónico en la búsqueda de la paz. La primera asamblea nacional por la paz la realizó en agosto de 1996, y dentro de un contexto totalmente diferente, pues no había diálogos de paz. En aquel evento se exploraron caminos para que la infraestructura petrolera, sus trabajadores y las comunidades no fueran involucrados en el conflicto armado.

Ahora, con la realización de la 2ª ANPP, “los trabajadores dejaremos claro la decisión de ser parte activa de todos los proceso de paz, de los cuales ya hemos hecho parte, en Maguncia, Alemania, en el Caguán y en los diálogos de La Habana y todos los diálogos regionales del Magdalena Medio, donde ha estado presente la organización sindical”, puntualizó por su parte Edwin Castaño, presidente nacional de la USO.

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