Estas fueron las palabras dichas por la señora Adriana Correa de la Secretaría de Educación, Cultura y Turismo de Jericó a dos miembros de la Mesa Ambiental y el Comité por el Futuro de Jericó el día sábado 8 de agosto. Habíamos anunciado a ese despacho varios días antes la intención nuestra de vincularnos al desfile, y esa fue la respuesta que nos dio. Como explicación para la actitud del alcalde de querer impedir la asistencia de un grupo ciudadano a un acto popular y ya tradicional de los jericoanos nos manifestó la señora Correa que no querían que se desconociera el tema de LA PAZ que convoca al festival, ni que se presentaran desórdenes en él.
Resulta contradictorio que se quiera resaltar la necesidad de paz en nuestro país y en nuestra comunidad tratando de impedir la presencia de ciudadanos en una manifestación libre, popular, creativa, alegre y simbólica, es decir, llamar a la paz y al mismo tiempo generar conflictos, pues no hay ninguna justificación legal para que un alcalde quiera negar a ciudadanos el derecho de asistir a un evento popular y tradicional. Y menos aún,cuando es justamente un llamado a la paz el que hacen de forma permanente la Mesa Ambiental y el Comité por el Futuro de Jericó cuando luchan por la defensa del agua y de la vida de nuestro territorio.

Ni en Jericó, ni en ningún otro lugar, puede haber paz si el patrimonio hídrico que sustenta la vida está amenazado de contaminación y merma por actividades mineras presentes o futuras, como es el caso con el proyecto de mega minería en Jericó y el Suroeste de las multinacionales, en especial, Anglogold Ashanti.

En cuanto a desórdenes, sería conveniente saber que entiende el alcalde por “orden”, si es el que impone la empresa minera Angogold Ashanti, patrocinadora del festival y de muchas otras actividades que siempre fueron cumplidas por las administraciones municipales, pero que esta administración ha cedido a la empresa extranjera, porque para la ciudadanía consciente de este municipio, esa entrega a la multinacional no es orden, ese es el verdadero desorden. Nuestro derecho a participar en el Festival de la Cometa es inviolable, como inviolable es el llamado a la defensa del agua frente a la amenaza minera, porque proteger el agua y el medio ambiente es el verdadero camino de la paz.

Por último, creemos que además de falta de legalidad de la pretensión del señor alcalde, le falta autoridad moral, pues él utilizó el desfile del Festival de hace cuatro años para introducir sin anuncio ni autorización una cometa haciendo campaña a su elección, tema por completo ajeno a ese desfile.

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