Las comunidades rurales de Colombia siguen sufriendo, aún con más intensidad, el modus operandi paramilitar después de un año y medio de implementación de los acuerdos de paz en Colombia. Estas comunidades con sus denuncias siguen manifestando su impotencia ante un sistema socio político basado en la violencia paramilitar.

Por ello, esta Acción Urgente tiene como objetivo amplificar la voz del campesinado, específicamente la de los miembros de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, quienes están actualmente rodeados por hombres armados que constantemente los amenazan de muerte por no plegarse a su voluntad.

Como bien lo escribió Eduardo Galeano hace 11 años en ocasión del 10º aniversario de la constitución de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó: La guerra volvió sin haberse ido.

Los hechos que denunciamos son los mismos de hace dos décadas. Desde que comenzó nuestro acompañamiento a las comunidades rurales del país, que se declararon como Comunidades de Paz, han gobernado tres Presidentes: Andrés Pastrana, Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos y las amenazas, crímenes, abuso de poder de los paramilitares continúan, en encia con miembros de la Fuerza Pública.

Los paramilitares actúan a sus anchas en San José de Apartadó y en otros territorios geoestratégicos del país, bajo la complicidad de algunos miembros del ejército colombiano, políticos locales y bajo la financiación de empresarios que utilizan el sistema paramilitar para asegurar sus negocios y someter al campesinado a sus intereses.

La Comunidad de Paz de San José de Apartadó denuncia que militares del Batallón Bejarano Muñoz de la Brigada XVII reanudaron la práctica de fotografiar a miembros de la Comunidad de Paz en las veredas Mulatos y La Esperanza para entregárselas luego a efectivos paramilitares. Esto nos recuerda las listas negras que circulaban entre militares y paramilitares en la década de los 90. Situación que hoy está más que confirmada a pesar de la continua negación del Estado colombiano ante los hechos.

Las tropas de paramilitares acampan en la vereda La Esperanza y en la vereda Mulatos Medio (Apartadó). Desde allí se despliegan para sus operaciones que, entre otras, consisten en intimidar a la población y amenazar de muerte a los líderes y campesinos que viven en la aldea de Paz Luis Eduardo Guerra (Ver Anexo 1). Ahora el turno le llegó a Idomar Vargas, Edison Vargas y al menor de edad, Johan David, de 12 años, amenazados por un paramilitar cuyo alías es “Cementerio”. Recordamos también que José Roviro López Rivera y Germán Graciano Posso siguen amenazados de muerte desde antes del intento de asesinato del 29
de diciembre del año pasado.

Ver y descargar en PDF la acción urgente de la Red Europea de Solidaridad con Colombia

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