Semanario Voz
Herramienta de lucha ideológica en las condiciones de la revolución científica y tecnológica en los medios de comunicación de masas

Jueves 6 de diciembre de 2012, por Carlos Lozano Guillén

Entendiendo los profundos cambios científicos y tecnológicos a estas alturas de la segunda década del siglo XXI, cuando asistimos a nuevas realidades de la revolución en los medios de comunicación de masas, propias de un mundo en permanente cambio dialéctico, la prensa comunista y revolucionaria conserva la misión histórica que le atribuyó Vladimir Ilich Lenin, en la etapa prevolucionaria y de formación de la vanguardia bolchevique, de ser un “organizador, un agitador, un propagandista y un educador de las masas populares”.

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Dicha tarea revolucionaria se extiende hoy al uso de las redes sociales y del internet, dominio universal que no es de nadie y es de todos, a pesar de que está expuesto en el capitalismo al poder de los monopolios y al control de los poderosos grupos económicos transnacioanles y nacionales.

Los medios de comunicación de masas no están al margen del torrente dinámico de la lucha de clases. En el capitalismo, en la formulación general, son parte de poderosos e influyentes aparatos ideológicos del Estado, que juegan un papel de alienación de los sectores populares. Crean y alienan a la opinión pública que es una criatura mediática. “Los medios masivos de comunicación (en el capitalismo, convertidos en mercancía como explicaba Carlos Marx) son aplanadoras de la desculturización, pero aún más, portadores de la alienación, para que el ser humano pierda la identidad y la perspectiva histórica y no juegue su papel protagónico en el mar picado de los conflictos económicos, sociales, políticos y culturales, propios de una sociedad que avanza de manera dialéctica en medio de ‘estallidos’ y ‘tormentas’ sociales, como también de contradicciones, entres estas la fundamental de la época: la de la forma social de la producción y la forma privada de la apropiación, en las condiciones de la cada vez mayor concentración de la riqueza y el poder de la supremacía de los monopolios, incluido el capital financiero”, el más inhumano e injusto de nuestros días. (Falacias y Verdades sobre el Plan Colombia, conferencia de Carlos A. Lozano Guillén sobre el Plan Colombia, en 2001).

Sin embargo, en la formulación particular, los medios de comunicación de masas de carácter revolucionario y alternativo, incluidos los que circulan en las redes sociales de forma masiva y en diversas manifestaciones cibernéticas, tienen la misión histórica leninista, que les permite coexistir con los medios dominantes y burgueses, aunque con diferencia en la práctica real. Lo dijo Carlos Marx en las Tesis sobre Feuerbach, texto escrito en 1845, que tiene palpitante actualidad: “El problema de si al pensamiento humano se le puede atribuir una verdad objetiva, no es problema teórico, sino un problema práctico. Es en la práctica donde el hombre tiene que demostrar la verdad, es decir, la realidad y el poderío, la terrenalidad de su pensamiento”.

He ahí la tarea de los medios de comunicación alternativos que deben, en la práctica, contrarrestar el papel de la política hegemónica, apoyada en los medios de comunicación del sistema, parte de la superestructura en tanto que aparatos ideológicos de la clase dominante. Le corresponde a VOZ confrontar la ideología burguesa, denunciar las lacras del sistema capitalista y la denuncia de la violencia contra el pueblo y de la violación de los derechos humanos, la persecución a la izquierda y a las organizaciones sindicales y populares, así como formar a las masas en su propia experiencia al estimular la movilización, la resistencia de masas, las luchas reivindicativas y lo más importante: su organización para la toma del poder.

Lo anterior quiere decir que la prensa revolucionaria se diferencia de la prensa burguesa es en la práctica, en el contenido de clase que le permite cumplir una misión histórica apropiando los principios leninistas ya mencionados. “La tarea más urgente es la organización de un órgano del partido que aparezca regularmente… Toda la actividad inmediata debe estar organizada a conseguir ese objetivo. La lucha económica sino está unida a un órgano de prensa central, no puede convertirse en lucha de clases de todo el proletariado”. (Vladimir Ilich Lenin, “Nuestra tarea inmediata”, 1889).

Manuel Cepeda Vargas, durante más de 20 años director de VOZ Proletaria y de VOZ y uno de los periodistas revolucionarios de mayor estatura intelectual en la historia de nuestro país, explicó el alcance de estos principios comunistas a la luz de las nuevas realidades de la comunicación de masas, así: “¿La vertiginosa aceleración de los cambios introducidos en el plano de las comunicaciones, con innumerables recursos electrónicos y con la multiplicación de la radio y la televisión, han hecho desuetos estos planteamientos leninistas? Lo cierto es que ellos continúan teniendo plena razón. La apropiación privada de esos medios de producción, no solo no disminuye el abismo entre el espectador de la TV, de la radio o de la ‘gran’ prensa diaria, pese a que esos medios se modernizan, sino que en realidad lo ahonda”. Y el abismo es más profundo, agregaríamos, en los tiempos actuales del internet y de la revolución del ciberespacio.

Cobran vigencia las palabras de Manuel Cepeda al explicar estos fenómenos sociales, propios del materialismo histórico: “Los últimos años en nuestro país son testigos, precisamente, de la gran contradicción, inherente a la sociedad capitalista que se expresa rotundamente en la esfera de la información. En la medida que se modernizan y se hacen más y más sofisticados los instrumentos de comunicación, menos comunicado está el país respecto a las grandes luchas sociales que se libran en su interior”. No hay información veraz, no hay comunicación basada en la realidad. Es parte del desafío de la prensa revolucionaria y alternativa como VOZ, que debe ir a lo profundo de la lucha de clases en el terreno ideológico con sus propias herramientas aún las más primitivas o las más modernas.

En este contexto se explica el alcance y la proyección de un periódico como VOZ, cuya vigencia no está en duda, porque está inmerso en el fragor de la batalla de ideas como decía Gramsci y como lo recuerda Fidel Castro en nuestros días. VOZ, en consecuencia, es un periódico de los comunistas para el pueblo colombiano. Su lenguaje debe ser amplio, preciso, dialéctico, en la medida que dirige el discurso a los hombres y las mujeres del pueblo, aunque también a la intelectualidad, al proletariado, a los campesinos y a las capas medias. La prensa revolucionaria, no importa la forma que tenga –aún la más moderna- no puede reducir su ámbito o mejor, su universo, a la militancia del partido, no debe ser convertida en un boletín de información de la vida partidaria, sino incluir, en lo esencial, la experiencia de la lucha popular, las tareas de la unidad, la actividad de la izquierda y de las organizaciones sociales, populares y sindicales, reflejar la problemática social y política, las necesidades de los explotados, las formas que asume el modelo de acumulación del capital y de las resistencia de las masas.

La presentación debe ser impecable, atractiva, de diagramación seductora. Combinación del efecto visual con la excelente calidad de los artículos, con lenguaje apropiado, directo y de fácil entendimiento del lector. Nada de ello riñe con los principios, con la línea editorial definida, clara y sin ambigüedades. La calidad de VOZ y su mayor difusión en las masas populares y en los sectores de la intelectualidad, entre los hombres, las mujeres y los jóvenes, es el mayor aporte del Partido Comunista Colombiano a la persistente labor de ganar la conciencia del pueblo para la transformación revolucionaria de la sociedad. Esta misión histórica justifica, de hecho y con creces, la existencia de VOZ que este año cumplió 55 años de vida, en medio del fragor de la lucha revolucionaria y de importantes batallas antimmperialistas, antioligárquicas y por la unidad popular.

En el caso de VOZ, prensa revolucionaria y alternativa, es la principal herramienta de la lucha ideológica, útil para el movimiento sindical y popular que debe enfrentar a la ideología burguesa e imperialista que pretende difundir los logros de la civilización cristiana y occidental de suyo degradada, el éxito del capitalismo cada vez más decadente y a la prédica idealista del fracaso comunista y del fin de la historia. Aunque también a las corrientes reformistas, economicistas, que entran en conciliación de clases con posiciones de traición a los intereses de los trabajadores, a los oportunistas de toda calaña, que claudican con facilidad y terminan cooptados por la clase dominante. Aunque también al oportunismo de izquierda, al ‘izquierdismo’ como enfermedad infantil como decía Lenin, desviación pequeño burguesa que considera fácil tomarse el cielo por asalto sin la participación de las masas populares. Genera desespero, radicalismo pequeño burgués y termina reducido a pequeñas expresiones anarquistas lesivas a los procesos revolucionarios.

La prensa escrita, en el marco de la más profunda revolución científico y tecnológica en los medios de comunicación, con la más acelerada irrupción de la comunicación cibernética y explosión de todo tipo de redes sociales, sigue siendo una realidad. Se niega a desaparecer. Es la única que puede ser profunda y analítica, con apoyo en formas tradicionales periodísticas como el reportaje y la crónica que le dan profundidad, elegancia en la prosa y belleza estética a la presentación. Siempre acompañadas de la imagen diciente y agradable. Ahí radica una de las poderosas razones para la existencia de VOZ. Y por supuesto a la rigurosa exigencia de su mejor calidad.

Este es el debate que queremos abrir al interior del Partido Comunista Colombiano y de la JUCO: ¿Cómo hacer un periódico que comprometa más a los camaradas y capture más lectores sobrepasando la frontera del partido? ¿Cómo convencer al partido en todos sus niveles que VOZ es una herramienta ideológica útil para el crecimiento, la agitación y la propaganda, la educación y para la movilización de las masas? Requiere una actitud autocrítica del colectivo que elabora el periódico, pero también de quienes tienen la tarea revolucionaria de difundirlo y no lo hacen, al margen de la necesidad de buscar otras formas de atraer lectores. Porque la venta del periódico por los organismos y los militantes no es una tarea para vender VOZ o para permitir que el semanario logre prolongar la existencia, sino de aprovechar la herramienta que significa el periódico, promoverlo entre las masas para crecer y para divulgar la política del partido. Es el desafío para cumplir un derrotero leninista. Es una postura ética ante la revolución en el más concreto concepto gramsciano, al reconocer como una de las funciones revolucionarias elevar la gran masa de la población a un determinado nivel de conciencia.

La reconstrucción del Partido Comunista Colombiano para hacer de él un poderoso partido de masas, está estrechamente relacionado con la más amplia difusión y promoción del semanario VOZ en el seno de las masas. Es la simbiosis entre uno y otro. Entre VOZ y el Partido Es la manera de entender al inolvidable Manuel Cepeda Vargas cuando repitió una y otra vez que el Partido Comunista es VOZ y VOZ es el Partido Comunista.

Gracias camaradas.

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José Alvear Restrepo

Nace en Medellín el 1 de julio de 1913 en el seno de una familia de profundas convicciones religiosas y bajo los parámetros de la ideología del partido conservador. Realiza sus estudios en la Facultad de Derecho de la Universidad de Antioquia, donde se gradúa de Abogado con una brillante tesis titulada: "Conflictos del trabajo: la huelga"

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