Columna Eduardo Carreño Wilches, veedor internacional de Colombia en el proceso electoral en Venezuela  

*Esta columna no compromete la postura institucional del Cajar

Como consecuencia del proceso de diálogo desarrollado entre el Gobierno del Presidente Nicolás Maduro Moro y la oposición al Gobierno que se desarrolla en México desde el año pasado, se pactó la realización de elecciones regionales que acaban de realizarse con todas las garantías el pasado 21 de noviembre en Venezuela.

En un proceso de concertación se eligieron nuevos rectores electorales que, con la participación de la oposición, fueron los encargados de convocar dichas elecciones, de acuerdo a las normas y el sistema electoral vigente en el vecino país.

El sistema electoral venezolano se encuentra automatizado y mediante un mecanismo especial de lectura de las huellas digitales que permite verificar que efectivamente la persona que esta realizando este derecho es la misma que tiene la cédula de ciudadanía correspondiente, y que su huella dactilar es la misma que se registra, lo que implica que la identidad y el voto que se registran corresponden al elector.

En las aproximadamente 30.106 mesas electorales aprobadas, además de los funcionarios del Consejo Nacional Electoral, hacen presencia de los testigos electorales, miembros estos de los aproximadamente 87 partidos políticos inscritos, quienes validan con su firma que las actas elaboradas corresponden al número de electores que votaron en dicha mesa, como prueba de la confiabilidad de las mismas.

A este proceso sin precedentes se postularon aproximadamente 70 candidatos y candidatas pertenecientes a los 87 partidos políticos inscritos a nivel nacional que aspiraron a ocupar los 3.082 cargos públicos: 23 gobernaciones, 335 alcaldías, 253 legisladores estatales, y cerca de 2471 concejales, incluida la elección especial de los pueblos indígenas.

En un tiempo aproximado de una semana previa a los comicios, las y los veedores internacionales pudimos constatar la forma como se organizaron las elecciones, el funcionamiento nacional, regional y municipal del sistema de cómputo y los acuerdos logrados con la oposición, su participación sin ninguna limitación en las elecciones, al igual que el acceso a todos los medios de información disponibles.

Este sistema electoral es además auditado por diferentes entidades del orden nacional e internacional y cuenta con la participación de expertos de las distintas universidades de Venezuela, todo esto para garantizar la transparencia y confiabilidad de las mismas, por todos los partícipes en el proceso electoral.

El día domingo 21 de noviembre, en un ambiente de total tranquilidad, el electorado asistió a cumplir con este deber y derecho de votar por las distintas autoridades, como lo constatamos desde la delegación de veedurías provenientes de 55 países, junto con la veeduría de la Organización de Naciones Unidas y de la Unión Europea, el Centro Carter y otras organizaciones especializadas en la materia.

Aproximadamente a las 12 pm, el rector del Consejo Nacional Electoral dio a conocer el primer informe parcial de los resultados electorales con el 91 por ciento escrutado, que luego se ratificó con el 99%, con los siguientes resultados:

Ganadores de las elecciones regionales en Venezuela

Estado Barinas: Argenis Chávez (PSUV)

Estado La Guaira: José Alejandro Terán (PSUV)

Estado Delta Amacuro: Lizeta Hernández (PSUV)

Estado Amazonas: Miguel Leonardo Tadeo Rodríguez (PSUV)

Estado Zulia: Manuel Rosales (MUD)

Estado Yaracuy: Julio César León (PSUV)

Estado Trujillo: Gerardo Alfredo Vásquez (PSUV

Estado Táchira: Freddy Bernal (PSUV)

Estado Sucre: Glberto Amilcar Pinto Blanco (PSUV)

Estado Portuguesa: Antonio Primitivo Cedeño (PSUV)

Estado Nueva Esparta: Morel Rafael Rodríguez Ávila (Fueza Vecinal)

Estado Monagas: Ernesto Javier Luna González (PSUV)

Estado Miranda: Héctor Vicente Rodríguez Castro (PSUV)

Estado Mérida: Jehyson José Guzmán Araque (PSUV)

Estado Lara: Adolfo José Pereira (PSUV)

Estado Guárico: José Manuel Vásquez Aranguren (PSUV)

Estado Falcón: Víctor José Clark (PSUV)

Estado Cojedes: José Galindo (MUD)

Estado Carabobo: Rafael Lacava (Psuv)

Estado Bolívar: Ángel Bautista Marcano (PSUV)

Estado Aragua: Karina Isabel Carmen Bejarano (Psuv)

Estado Apure: Eduardo Yañez Piñate (Psuv)

Estado Anzoátegui: Luis José Marcano (PSUV)

Alcaldía de Caracas: Carmen Teresa Meléndez Rivas (PSUV).

El Gran Polo Patriótico, conjuntamente con el Partido Socialista Unido de Venezuela obtuvo 20 de las 23 Gobernaciones y la Alcaldía de Caracas, lo cual representa un triunfo indiscutible del gobierno y las instituciones existentes en República Bolivariana de Venezuela, resultado al que se llegó con altos estándares de transparencia y confiabilidad, en total calma, y con todas las garantías para todos los partidos y movimientos políticos.

En el Segundo Boletín del Consejo Nacional Electoral  (CNE), dado a conocer por el presidente de este organismo, Pedro Calzadilla, se constató la victoria arrolladora, pues de las 335 alcaldías en disputa, 322 ya arrojaban cifras irreversibles y 205 fueron otorgadas por el pueblo de Venezuela a los candidatos del Gran Polo Patriótico (GPP) y del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), 59 a la Mesa de la Unidad Democrática y 21 a otras organizaciones políticas.

En este segundo Boletín Oficial de las megaelecciones, con una transmisión de 99.20% de las actas escrutadas y una participación de 42.26% de los electores y electoras, que entregan estos resultados definitivos.

A pesar de las críticas sobre la baja participación, que merecen una reflexión profunda en relación con la apuesta profundamente popular del proceso bolivariano,  y amén de las posturas de quienes representan una agenda política de injerencia neoliberal, contraria a los derechos del pueblo venezolano, con estas elecciones  se refrenda la legitimidad del Gobierno de Nicolás Maduro Moro, de la Asamblea Nacional y de todas las autoridades elegidas en los procesos anteriores y, con mayor razón, de las nuevas autoridades elegidas por el constituyente primario en unas elecciones libres, transparentes y con todas las garantías. Hasta los más acérrimos opositores han tenido que reconocer este hecho, junto con la derrota sus partidos y movimientos políticos en este proceso.