Este 3 de marzo, las familiares del defensor de derechos humanos Julio Henríquez asesinado en 2001, comparecieron ante un Tribunal para ser escuchadas en audiencia pública, dentro del juicio que se adelanta en contra del paramilitar Hernán Giraldo ante las cortes de Estados Unidos por narcotráfico. (Foto: Sin olvido)

La familia de Julio Henríquez Santamaría lider social asesinado en 2001, ha logrado que por primera vez se reconozca a una víctima de violación a derechos humanos en los procesos que se siguen contra los comandantes paramilitares por el delito de narcotráfico.

Este reconocimiento de la familia del lider ambientalista se da con fundamento en la ley “Crime Victims’ Rights Act, CVRA,” y gracias al acompañamiento de la Clínica de Derechos Humanos de la Universidad de Berkeley y la firma de abogados Wilson Sonsini Goodrich & Rosati,

Hace 16 años Julio Henríquez Santamaría, biólogo, ambientalista, gestor de paz y defensor de derechos humanos fue desaparecido y ejecutado por grupos paramilitares al mando del comandante paramilitar Hernán Giraldo Serna, en razón de sus labores con el campesinado local en procesos de protección del territorio y sustitución de cultivos de uso ilícito.

En 2008, el comandante paramilitar Giraldo Serna fue extraditado a Estados Unidos por el delito de narcotráfico y con ello se truncaron las expectativas de cientos de víctimas para que respondiera en Colombia por sus crímenes, entre ellos el de Julio Henriquez por el que fue condenado en enero de 2009 a 37 años de cárcel, en un proceso penal que acompañó el Colectivo de Abogados “José Alvear Restrepo”.

Luego de su extradición, la familia del defensor de derechos humanos inició una labor en Estados Unidos para que se reconociera que el proceso allí adelantado por el delito de narcotráfico, ocultaba otras gravísimas violaciones a derechos humanos entre ellas actos de violencia sexual, desaparición forzada, masacres y homicidios.

Este reconocimiento constituye un importante precedente para las víctimas, en la lucha por la verdad y la memoria frente a graves violaciones a derechos humanos cometidas por comandantes paramilitares que fueron extraditados por narcotráfico y que continúan sin responder ante la justicia colombiana por sus crímenes.