A la opinión pública nacional e internacional, a los medios de comunicación, a las organizaciones de derechos humanos, a los organismos internacionales de protección y a las instituciones del Estado colombiano:
La Fundación Nydia Erika Bautista para la Defensa de los Derechos Humanos (FNEB) denuncia ante la opinión pública los graves hechos de violencia perpetrados en la noche del 8 de junio de 2026 en Cartagena de Indias contra Cleiner Almarza Blanco, mujer buscadora y defensora de derechos humanos beneficiaria de un esquema de protección vigente de la Unidad Nacional de Protección (UNP).
Cleiner Almarza Blanco fue convocada mediante amenazas directas a un lugar oscuro y solitario de la ciudad, citación que estuvo precedida por la advertencia explícita de que de su asistencia dependía la vida de ella y de sus hijos. En la noche del 8 de junio, tras acudir al lugar bajo coacción, fue hallada en la carretera, despojada de sus prendas de vestir y con lesiones físicas por quemaduras en su cuerpo y rostro. Se presume que los responsables son miembros del grupo armado organizado autodenominado «Clan del Golfo» (Autodefensas Gaitanistas de Colombia / Ejército Gaitanista de Colombia), con presencia y capacidad operativa en la zona.
Los hechos se desarrollaron de la siguiente manera: en los días previos al 8 de junio, Cleiner fue abordada en un lugar público por personas que se identificaron como integrantes del Clan del Golfo, quienes la conminaron a presentarse en un punto determinado de la ciudad, con instrucciones precisas sobre los objetos que debía llevar, bajo la amenaza de que su vida y la de sus hijos dependían de su obediencia.
Esa noche, acompañada involuntariamente por su yerno —quien la transportó en motocicleta sin conocer el verdadero motivo del desplazamiento—, Cleiner llegó al lugar de la cita: un sitio oscuro y apartado, con presencia de varios hombres armados en motocicleta. El joven testigo fue amenazado con las palabras «o te vas o te matan» y emprendió la huida, siendo perseguido. Al regresar en búsqueda de la víctima, la encontró en la carretera, sin ropa, con quemaduras visibles en el cuerpo y el rostro, en evidente estado de afectación.
Cleiner logró comunicarse con su escolta de la UNP. Posteriormente, se constató la presencia de vestigios en el lugar de los hechos, entre ellos envases de bebidas alcohólicas, colillas de cigarrillos y otros elementos. A la fecha de presentación de esta denuncia, la víctima y su núcleo familiar permanecen en situación de riesgo extraordinario e inminente.
Cleiner Almarza Blanco: buscadora incansable: Cleiner es una mujer buscadora: lleva años rastreando el paradero de una persona desaparecida de su familia, enfrentando para ello a los mismos actores armados responsables de la desaparición. Su labor de búsqueda constituye una forma de defensa de derechos humanos que, por su naturaleza, la enfrenta directamente con quienes tienen interés en mantener el silencio y la impunidad. Este riesgo diferencial y agravado, que comparten decenas de mujeres buscadoras en Colombia, no puede seguir siendo ignorado por el Estado.
Exigimos al Estado colombiano:
- A la Unidad Nacional de Protección (UNP): la activación inmediata de medidas de protección de emergencia y la reevaluación prioritaria del esquema vigente de Cleiner Almarza Blanco, con extensión a su núcleo familiar y al testigo presencial.
- A la fiscalía general de la Nación — Dirección Seccional Bolívar: el trámite urgente y prioritario de la denuncia penal interpuesta, la práctica inmediata de las diligencias probatorias señaladas, y la investigación del móvil asociado a la labor de búsqueda y defensa de derechos humanos de la víctima, con enfoque de género y diferencial.
- A la Defensoría del Pueblo: la activación del Sistema de Alertas Tempranas (SAT) y el acompañamiento urgente al caso.
- A la Procuraduría General de la Nación: la vigilancia preventiva sobre la actuación de las autoridades y el cumplimiento de las medidas de protección.
Hacemos un llamado urgente a la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) en Colombia, a Amnistía Internacional, a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y a todas las organizaciones de la sociedad civil nacional e internacional, para que extremen su atención y acompañamiento a este caso.
Lo ocurrido contra Cleiner Almarza Blanco no es un episodio aislado: es la expresión de un patrón documentado de violencia sistemática contra personas que buscan a sus desaparecidos en territorios controlados por grupos armados. Cada agresión a una mujer buscadora es un ataque a la verdad, a la memoria y a la justicia.
Firmamos,
Andrea Torres Bautista
Directora
Fundación Nydia Erika Bautista para la Defensa de los Derechos Humanos
Carrera 20 No. 35-45, Barrio La Soledad, Bogotá D.C.
